Dando la cara”.

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Hay que saber dar la cara

Un accidente es una acción sin mala intención, pero como se comportan las personas a raíz del hecho puede cambiar cualquier relación.

Hay situaciones incómodas y complicadas que son difíciles de afrontar. A veces accidentalmente uno provoca una situación que causa malestar a otro. En estos casos se puede actuar con sensibilidad, entendiendo el inconveniente o el dolor causado, o se puede actuar de una manera indiferente, evasiva y despreocupada, justificándose a si mismo por el hecho que se trató de un accidente sin mala intención. Si bien los accidentes son incidentes involuntarios e incontrolables donde no hay culpables, se debe tomar responsabilidad y tener iniciativa después del percance.

Cuando se presentan situaciones incómodas en nuestra vida tenemos la opción de: evadirlas, ignorarlas o hacer algo al respecto. Se necesita valor para tomar el riesgo y salir de la zona confortable para poder enfrentarlas

Alonso y Benjamín son dos jóvenes de diecisiete años, buenos amigos, que tuvieron la buena suerte de poder viajar al exterior para un campamento de verano, en un hermoso lugar con un prestigioso campo de golf.

Un día, el instructor de golf les explicó como perfeccionar sus tiros y como mejorar el giro para lograr un mejor ángulo para golpear la pelota. Alonso no se fijó quien estaba parado detrás de él. Al estirar las manos tal como se le había enseñado y dar el giro, le pegó sin querer al pobre Benjamín en la cara, ocasionándole una herida.

Los médicos del campamento nunca se imaginaron que este golpe fuese algo de mayor gravedad. Lo llevaron al centro médico del pueblito más cercano, donde le dieron unas puntadas para cerrarle la herida. Pasaron varios días y la lesión no sanaba, la cara de Benjamín comenzó a desfigurarse y a hincharse cada vez más. Los encargados del campamento se preocuparon tanto que decidieron llevarlo al hospital general a un par de horas del lugar.

Fue allí cuando los padres de Benjamín decidieron tomar el avión, acompañar y cuidar al chico para que no estuviera sufriendo solo. Un médico les explicó la gravedad de la lesión e insistió en que se lo internara de inmediato. La madre de Benjamín consultó con un especialista y cirujano y decidieron transportar al muchacho para que fuera tratado en una clínica en su propio país, donde le reconstruirían los huesos faciales rotos y recuperaría su rostro.

Pasaron más de tres cirugías y varias semanas en la clínica donde Benjamín comenzó a recuperarse lentamente. Sus familiares cercanos y lejanos hablaban continuamente, así como sus amigos, maestros y directores del campamento. Benjamín y su familia recibieron un gran apoyo de su comunidad en general.

Curiosamente, las únicas personas que nunca tuvieron ni siquiera la atención para llamar y preguntar como estaba el muchacho, fueron Alonso, el joven que sin querer ocasionó el accidente, y sus padres.

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Dando la cara

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INGREDIENTES

  • 3 piezas de sensibilidad
  • 2 cucharadas de responsabilidad
  • 1 manojo de acciones
  • 1 lata de consideración
  • 4 rabos de sinceridad
  • ½ cucharada de tolerancia finamente picada

RECOMENDACIÓN DEL CHEF

El tiempo es un factor importantísimo en esta receta; entre más rápido se tome acción menor será el dolor producido.

MODO DE PREPARACIÓN

  1. Hay que hacer lo que es correcto, a pesar de que la situación sea difícil o incómoda. No todas las situaciones son como uno quisiera, sin embargo, no por ello se deben evitar. Un cocinero responsable sale de su zona placentera y segura para poder enfrentarlas.
  2. Se tiene que tomar responsabilidad por el daño causado. A pesar de que el accidente ocasionado haya sido sin mala intención y esté fuera del control de uno, es probable que hubo algo de negligencia. Poder enfrentar la situación con sensibilidad y a la persona lastimada, implica valor y conciencia.
  3. Las intenciones solas no valen, son las acciones las que realmente cuentan. Acciones son hechos reales y concretos que implican esfuerzo, responsabilidad y ayudan a remediar los daños causados. Expanden la visión, convirtiendo al cocinero en una persona más accesible y bondadosa.
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AUTOR

Becky Krinsky

Autora de dos libros ganadores en el Latin Book award en el area de auto ayuda y temas de inspiración. Conferencista y prestigiosa columnista internacional. Con su famosa columna Recetas para la Vida©. Ganadora del premio de excelencia en periodismo del San Diego Journal Club por 4 años consecutivos y Medalla de Bronze Jose Marti, para periodistas hispanos en estados Unidos.

Todos los relatos por: Becky Krinsky

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