TESTIMONIOS

Hola!

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Siempre he pensado que “las cosas pasan por algo”, las frases de reflexión siempre han sido mi fascinación desde niña, siempre las he mencionado y he hecho alusión a ellas, desde pequeña siempre me visualice a esta edad (casi 30) como una persona madura, y podríamos decir que casi completa en todos los aspectos, no me puedo quejar, tengo (junto con mi esposo) no se si muchos o pocos logros materiales, pero todos ellos obtenidos a base de mucho esfuerzo y muy satisfactorios, salud, familia sana, trabajo, vida y 2 hermosos hijos, creo que no puedo pedir más; realmente me siento afortunada, a pesar de 9 años de casada, aún la parte de “buena relación de pareja” no había estado completa hasta ahora, a pesar de tantas diferencias entre los 2 siempre hemos tratado de que ese delgado hilo que nos une no se rompa, muchas veces hemos casi defallecido, pero existe un gran sentimiento (tomando en cuenta de que amar es una elección y no un sentimiento) que nos une y que es el que no nos deja tirar todo a la borda, hace poco menos de 2 meses tuvimos una diferencia “bastante amplia”, entre tanto y tanto van saliendo a flote los reclamos, rencores pasados, sentimientos, heridas que ya habias creido sanadas y muchas cosas más donde se va haciendo, conforme pasa la “platica” un monstruo enorme, también salieron muchas verdades, fué la “plática”, 1 de miles que hemos tenido más maduramente, al día siguiente con la resaca de la “platica” me sentí muy desahogada, me dí cuenta de que durante varios años había pedido a “gritos” (literal) lo que tanto quería y necesitaba y jamás me había escuchado mejor, hasta cuando lo dije serenamente, y jamás había escuchado tan claramente las peticiones de mi esposo (que fueron de la misma manera), fué entonces cuando comprendí que no se escucha más el que grita, si no el que habla más sereno, y ese era solo el ingrediente principal de la receta para una buena relación de pareja, me sentía tan mal conmigo misma por haber sido tan egoista pensando durante todo este tiempo que yo era la única que hacia las cosas bienn, fué tan duro darme cuenta de que yo tambien tenía errores y muchos y muy grandes, empecé divagar tratando de encontrar una solución y me decidí a aplicar lo de “el buen juez por su casa empieza” en una ocasión leí algo así como “la receta para ser felíz o la receta de la felicidad…necesitaba oir palabras que me hicieran sentir mejor, no suelo contar mi vida personal a detalle a menos de que sean 1 de mis 4 grandes amigas de toda la vida y aún así para decirles como me sentia tendría que contarles primero y a detalle la larga y complicada historia de 9 años atrás, solo para obtener un consejo neutral, fanática del internet y amiguisima intima del Sr. Google, ingenuamente, buscando una ayuda que apareciera como caida del cielo (consiente de que esas cosas no se encuentran en google) escribi, “receta para ser felíz”… y como caida del cielo, no solo apareció la de ser felíz si no muchas otras más recetas que tanto necesito para realmente sentirme completa, estoy a casi un escalón del tercer piso de mi vida, el cual espero muy felizmente, ahora me doy cuenta de que apenas comienzo a lo que realmente es vivir, definitivamente Dios tiene todo planeado y no sabes como le agradezco que me haya juntado todo en este año, crecimiento en todos los aspectos, de edad, personal, sentimental, académico, espiritual, como madre; ahora sí hasta aqui,hasta hoy, viviendo el día a día me voy sintiendo completa, he comprendido que lo hecho hecho está, que son experiencias y no puedo cambiarlas, pero sigo teniendo vida para reivindicar y hacer lo que durante mucho tiempo no he hecho, puedo mirar hacia atrás y ver cuaanto he, y hemos crecido, aveces todavía caigo en el mismo error, soy humana y no es justificación, estoy aprendiendo, como tu lo dijiste, a pronunciar las tres palabras más difíciles de mi vida, añadiendole 1 más: “Perdón, me he equivocado” y no solo a pronunciarlas, si no a que sean sinceras.

En pocas palabras mi resumida vida, no sabes cuanto bien me hace leer tus publicaciones, ahora no solo las leo y las disfruto , también las aplico…también me encanta cocinar, lo hago no muy a menudo por mi ritmo de vida, pero cuando lo hago, lo disfruto tanto, pongo tanto amor como pueda para que mi familia lo pueda sentir, ahora no solo cocino para satisfacer el estómago, también para satisfacer mi alma y mi vida…y eso si lo hago muy a menudo, aún me falla el sazón pero estoy segura de que lo lograré…

Mil bendiciones para ti y todos los que te rodean y mil gracias por ayudarnos a ver la vida de tan distinto y lindo color.

Abby Zegovia
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