Dilema espiritual

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HOLA escribo DESDE BARCELONA, CADA sábado que asisto al servicio religioso de mi comunidad. PERO SUCEDE que cada vez que VOY, TERMINO TRISTE, enfadada y sin ganas VOLVER. Esta situación LE AFECTA a mi familia. Guando decido no ir, recibo LLAMADAS Y MENSAJES para que vuelva a ir a los servicios. ¿Qué debo de hacer?

¿Sabías que la relación espiritual es algo que debe trabajar al igual que cualquier otro tipo de relación?  No puedes tener una conexión espiritual solo porque asistes a los rezos.  El templo es un lugar físico, es algo externo donde la gente se reúne a rezar y a aprender. La conexión espiritual por otro lado, es una relación íntima, un dialogo interno y privado, donde abres tú corazon, aprendes a agradecer, a pedir y a dialogar con Dios. Esto se da en cualquier lugar, no solo los sábados en el templo. Cada quien tiene sus tiempos muy respetados para desarrollar esta relación.

Si los mensajes que recibes no te llegan al corazon, no pasa nada, cada persona es distinta.  Posiblemente tienes otras cosas en tu cabeza que te impiden una conexión y por eso te sientes triste y se te quitan las ganas de volver. Entonces en esos momentos uno tiene que recordar que hay  diversas ocasiones por las que uno va al templo: Ya sea que, la plática con el rabino es inspiradora, otras veces es una quistión familiar, una actividad que fortalece los valores de la casa, o porque a tu pareja le da gusto que vayas.  Otras veces uno va simplemente porque se siente querido por la comunidad. Sea cual fuere el motivo cada quien debe de encontrar la razón que valide sus acciones.

Cuando a mí me sucede algo similar, lo único que hago es me concentro en leer el libro y dejo de ver lo que pasa afuera y reflexiono en mis pensamientos. Veo a mis hijos rezando y me da gusto, volteo a ver a mis sobrinas, a mi hermana, a mis amigas etc… y me siento acompañada. No siempre el discurso del rabino me gusta o me llega. Muchas veces tengo que encontrar el gusto por lo que hago  de distintas maneras.

Te recomiendo buscar una razón personal por la cual ir al templo y disfrutarla. Encuentra a algo que te motive, por ejemplo, tu familia, tus hijos o tu esposo…  un motivo para agradecer, algo que te haga sentir bien cuando estas allí.

Con el tiempo agrega más razones para ir a agradecer, de hecho, búscales durante la semana, ten fresca tu mente, recuerda todo lo bueno que te pasa, lo que vives, tu salud, trabajo, hijos, comida, etc… la lista es larga, cuando lo comiences a practicar, pronto veras como ir al templo será un motivo de alegría y de goce. Tu familia va a estar unida y contenta y tu tendrás un dialogo alegre con Dios, y quien quita hasta el rabino te puede llegar a inspirar también.

Si te interesa obtener ayuda para sentirte mejor y superar cualquier situación que estés pasando, tenemos el servicio de coaching personal. Podemos hacer estrategias y planes especiales para que mejores tu vida. Solo tienes que pedir una cita telefónica y listo. Sigue este enlace y cuando hagas tu cita nosotros te llamaremos.

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AUTOR

Becky Krinsky

Autora de dos libros ganadores en el Latin Book award en el area de auto ayuda y temas de inspiración. Conferencista y prestigiosa columnista internacional. Con su famosa columna Recetas para la Vida©. Ganadora del premio de excelencia en periodismo del San Diego Journal Club por 4 años consecutivos y Medalla de Bronze Jose Marti, para periodistas hispanos en estados Unidos.

Todos los relatos por: Becky Krinsky
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