Cuando el peso del cuerpo se torna en el espejo de las emociones.

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Los recuerdos de la infancia pueden convertirse en grandes tormentos

Como uno se siente es mucho más importante que como uno se ve verdaderamente. Cada persona piensa y reacciona de una manera distinta, es imposible y sobretodo injusto tratar de juzgar,; cada cabeza es un mundo. Lo que para una persona puede ser tan solo un recuerdo vago y ligero, para otra puede ser causa de una gran pena y tortura. Muchas personas asocian la manera que se sienten con la manera que se ven, a pesar de que esto no sea una mirada objetiva. ¿De qué depende? De las creencias y los sentimientos que se forman cuando uno va creciendo.

El reto más grande es el de poder a controlar la propia mente.

Se acercaba la fecha de las fiestas y Marcela comenzó a angustiarse. No sabía que ponerse, se veía gorda y se sentía fea, sucia y muy incómoda. Como cada año en estas fechas, toda su familia se reunía para celebrar las fiestas. Hacia bastante que no veía a muchos de ellos.

Marcela pensaba y se torturaba imaginando todas las criticas y las miradas de desapruebo que recibiría. Se imaginaba perfectamente a sus tías diciéndole ICómo engordaste! O a su papa comentando lo delgada que estaba su hermana y lo mal que ella se veía. Reamente le angustiaba mucho y le preocupaba solo tener que pensar que se va a ponery que podría decir para justificar su sobrepeso. Todo le resultaba un verdadero sufrimiento.

Mientras Marcela se atormentaba con esos pensamientos sonó el timbre. Fabiola, su vecina, había pasado para traerle una invitación y al entrar no pudo dejar de notar la angustia que invadía a su amiga. Luego de escuchar como Marcela se afligía por su peso, Fabiola le preguntó: «Tienes una linda familia, un esposo que te quiere tal cual eres, hijos hermosos que te aprecian, un trabajo que te da placer, una casa muy linda… ¿Por qué sufres tanto si tienes unas libras de más? Además, no estás gorda como tú te sientes, eres una mujer muy atractiva, tienes una personalidad deslumbrante, en general la gente no está esperando a que llegues para ver si traes unas libras de más o de menos ¿Por qué tu seguridad y felicidad se miden en función al peso que tienes? ¿Acaso si subes una libra o si la bajas serás menos o más segura y feliz?»

De pronto Marcela sintió como si hubiera recibido un balde de agua fría y entendió que el peso era una cuestión importante para sus padres; ellos le habían transmitido que era muy importante lucir esbelta, vestir a la moda y parecer como una modelo. Le habían transmitido que esto era lo más importante para ser feliz y lograr el éxito en la vida. Siempre la criticaban ya que su constitución física era robusta, mientras que favorecían a su hermana, una muchacha alta y esbelta.

Marcela creció asociando el peso con el aprecio.

En su mente estar delgada equivalía a ser querida, bella y reconocida. Tener sobrepeso en cambio, representaba ser fea, desarreglada y rechazada.

Cambiar su forma de pensar no fue fácil y le llevo bastante tiempo, pero cuando Marcela logró modificar su percepción sintió que se quitaba un gran peso de encima, y comenzó a sentirse mas tranquila, se redujo la ansiedad y la angustia y empezó a comer más sanamente.

LA RECETArecetas-titulo1

Reconociendo las emociones, la seguridad no tiene precio

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INGREDIENTES

  • 2 tazas de confianza
  • 1 cucharada de objetividad
  • 3 rebanadas de perspectiva
  • 2 tazas de disciplina
  • 1 manojo de fortaleza

RECOMENDACIÓN DEL CHEF

Vivir obsesionado por la manera que nos miran, conduce a tener serios problemas, depresión y mucho enojo.

MODO DE PREPARACIÓN

  1. Hay que reconocer y entender los pensamientos de uno y poder distinguirlos de la realidad objetiva. Aprender a aceptar y vivir sin distorsionar la realidad, hacer suposiciones o malas asociaciones implica tener bastante madurez, objetividad, ganas de superarse y de vivir feliz.
  2. La comida nunca sustituye el cariño o el reconocimiento que se busca. Todos establecemos una relación particular con la comida, sin embargo no se debe confundir el placer que produce el comer con el dolor o el vacío que siente el alma. Comer para manejar las emociones causa malestar y sentimientos de culpa que conducen a un círculo vicioso difícil de romper.
  3. Cada quien es dueño de sus pensamientos y sentimientos. Estar a la expectativa de los comentarios de las personas por más queridas que sean sólo trae inseguridad, miedo y mucho dolor. No se puede vivir para complacer a los demás. Hay que disfrutar la vida, aprovechar las oportunidades que nos llegan para mejorar, crecer y vencer nuestros propios demonios.
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AUTOR

Becky Krinsky

Autora de dos libros ganadores en el Latin Book award en el area de auto ayuda y temas de inspiración. Conferencista y prestigiosa columnista internacional. Con su famosa columna Recetas para la Vida©. Ganadora del premio de excelencia en periodismo del San Diego Journal Club por 4 años consecutivos y Medalla de Bronze Jose Marti, para periodistas hispanos en estados Unidos.

Todos los relatos por: Becky Krinsky

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